María

DSCF2321Iniciamos con María, Madre de Misericordia, el mes de mayo, mariano por excelencia. La Iglesia nos motiva a rezar el rosario e imitar el ejemplo de la humilde joven de Nazareth y Madre de la humanidad.

Queremos caminar a la luz de Jesús y con la intercesión maternal de María, maestra de vida interior y modelo de oración y misión. De nuestros Padres Fundadores hemos heredado el amor y profunda devoción a Nuestra Señora manifestado tanto en actos de piedad como en la oración y devoción proyectada, reflejada en actitudes concretas a ejemplo de María. Como familia Bethlemita, le honramos a través del Angelus, Reina del Cielo y el Rosario, cantos marianos y muy especialmente a través de el esfuerzo por seguir sus pasos de servicio, entrega, silencio, ternura, detalles, prudencia y bondad, entre otros.

Cabe evocar una de las frases de nuestro Santo Padre Fundador: "Virgen Santísima, fortalecedme" y de manera especial, cómo él en todo lugar que iba incentivaba el rezo del Rosario y el amor a la Virgen María. Era tanto su amor que firmó con sangre que creía en la Inmaculada Concepción y que encomendó su obra evangelizadora a Nuestra Señora de Belén.